Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, reclamó este martes, un mundo libre de armas nucleares y la "desnuclearización total" de la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
La mandataria afirmó que "el avance de los programas nucleares y de misiles" de Pionyang "constituyen claras violaciones de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad [de la ONU] y suponen una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales".
"Es fundamental que se apliquen íntegramente las resoluciones del Consejo de Seguridad, con arreglo al principio de la desnuclearización total" de Pionyang, agregó.
Su llamado tiene lugar en un momento en que Tokio acelera su remilitarización, poniendo en entredicho el artículo 9 de la Constitución japonesa de 1947, por el que el país renuncia a la guerra. Las Fuerzas de Autodefensa de Japón se fortalecen año tras año y el gasto militar apunta al 2 % del PIB. El Gobierno de Takaichi levantó, además, la veda a la exportación de armas letales y compra misiles Tomahawk a Washington.
Por su parte, Pionyang rechazó la exigencia de Tokio. La canciller de la RPDC, Choe Son-hui, tildó de "irreal" el objetivo de la "desnuclearización" que plantean Estados Unidos, Japón y Seúl, y reiteró que la voluntad de conservar armas nucleares "permanecerá inalterable durante los siglos y milenios venideros".


