Correos electrónicos de Jeffrey Epstein, publicados por el Departamento de Justicia de EE.UU., revelan que el entonces príncipe Andrés empleó su influencia para facilitar en diciembre de 2000 el aterrizaje del jet privado del financiero en la base militar RAF Marham, informa The Telegraph. Esa instalación, situada cerca de la residencia real de Sandringham, tiene estrictamente prohibido el tráfico civil.
La revelación surge de un intercambio de correos electrónicos de marzo de 2011. Cuando el diario The Telegraph investigaba cómo el Gulfstream privado de Epstein había logrado aterrizar allí, la consulta llegó al entorno del estadounidense. En la correspondencia subsiguiente, su cómplice Ghislaine Maxwell, bajo el alias Gmax, negó inicialmente la información. No obstante, horas después el propio Jeffrey Epstein respondió: "Acabo de hablar con Larry... Es cierto", admitiendo así la gestión del permiso por parte del príncipe.
Los registros de vuelo confirman que el jet de Epstein aterrizó en RAF Marham el 7 de diciembre de 2000, tras un breve vuelo desde el aeropuerto de Luton. Esa base de primera línea, que albergaba escuadrones de cazabombarderos Tornado, se encuentra a solo unos 30 kilómetros de Sandringham. A bordo viajaban Epstein, una mujer no identificada, Ghislaine Maxwell y dos asistentes. El grupo se hospedó en la residencia real, como invitados del entonces príncipe Andrés, y abandonó el Reino Unido dos días después.
En aquel momento, el príncipe era comandante activo de la Royal Navy, pero el oficial al mando de RAF Marham lo superaba en rango militar. Esto indica que Andrés utilizó su estatus como miembro destacado de la familia real, y no su posición castrense, para lograr una excepción a las normas que prohíben el tráfico civil en tales bases, salvo emergencias. El hecho contradice las declaraciones oficiales del Ministerio de Defensa en 2011, que negó cualquier trato de privilegio.


